martes, 4 de noviembre de 2008

Obama vs. McCain: The Game Is Almost Over

Tras casi año y medio de primarias y medio año de campaña, la cosa llega a su fin. Barack Obama llega con una ventaja considerable, tanto en voto popular (que en realidad importa poco) como en votos electorales, que es lo que cuenta porque son los que eligen al presidente. En EEUU el candidato que gana en un estado, aunque sea por un solo voto, se lleva todos los representantes. RealClearPolitics, una de las páginas que se dedican a agregar todas las encuestas habidas y por haber,  le da una ventaja de más 140 votos electorales con otros 128 en estados en los que no sé sabe bien que va a pasar:
 

Parece que todo el pescado está vendido... ¿o no? Uno de los análisis de los que más se ha hablado por aquí últimamente ha sido el Efecto Bradley. En los años 80, Tom Bradley un afroamericano que se presentaba a las elecciones a gobernador de California, perdió en las urnas a pesar de haber llegado con ventaja en casi todas las encuestas. Los sociólogos lo explicaron diciendo que algunas personas, al ser encuestadas, no se atrevieron a decir que no votarían por el candidato negro por temor a ser tachadas de racistas. Sin embargo, una vez solas en la cabina de voto, eligieron al candidato blanco precisamente por motivos de raza. 
 
¿Se verá el Efecto Bradley mañana? Parece poco probable. Tras unas primarias larguísimas, seis meses de campaña y tres debates presidenciales, parece que Obama ha sido suficientemente testado y que, si el Efecto Bradley aparece, no será lo suficientemente grande para compensar el aumento de voto joven, femenino y afroamericano, tres categorías en las que Obama tiene mucha ventaja. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos... Por cierto, McCain me mandó una carta pidiéndome el voto y una donación para su campaña. Mala suerte. 
 

lunes, 3 de noviembre de 2008

Coltrane: Giant Steps

Un vídeo bastante gracioso que me ha mandado mi profesora de saxo. Todavía no estoy para tocar esto pero, quién sabe...


domingo, 19 de octubre de 2008

The Onion

Tenía pendiente esta entrada desde hacía bastante tiempo. Si habéis estado en Nueva York alguna vez, igual os habéis fijado en las cajas de periódicos que hay en muchas esquinas. Algunas son de periódicos de pago como el New York Times y tienen una ranura para meter dinero y una puertecilla cerrada. La gente es muy civilizada y cuando mete un dólar sólo coge un periódico, perdiendo la oportunidad de cogerlos todos y revenderlos a mitad precio. No sé si este sistema funcionaría en Madrid. 
 
Pero la mayoría de las cajas son de periódicos gratuitos. Una de ellas, de plástico verde oscuro, tiene un periódico llamado The Onion que, a primera vista, parece un periódico serio: maquetación muy cuidada, sección internacional, nacional, sociedad... La imagen de periódico serio dura lo que tardas en empezar a leer las noticias. The Onion es en realidad un periódico satírico, uno de los mejores ejemplos de humor americano, escrito en perfecto estilo periodístico. Hace poco descubrí que, además de la edición en papel, tienen una edición online con vídeos y programas de noticias. Os dejo con un par de buenos ejemplos de humor absurdo: 

En el primero, un interesante debate sobre los planes del ejército americano para guerrear respetando más el medio ambiente:
 


 
En el segundo, George W. Bush visita las zonas más afectadas por su presidencia: 
 
 

jueves, 9 de octubre de 2008

Un poco de dramatismo

La ardilla:
 


El lemur: 
 

miércoles, 8 de octubre de 2008

Election Day A Month Away

Acabo de terminar de ver el segundo debate entre Obama y McCain. En el primero quedaron empatados pero en este me ha dado la impresión de que Obama le ha ganado la partida por poco. A ver qué dice la prensa mañana. 
 
En cualquier caso, no es de Obama y de McCain de quienes voy a escribir hoy. Tampoco de la crisis hipotecaria convertida en crisis financiera convertida en recesión económica. Desde principios de septiembre ha quebrado la aseguradora y el banco de ahorros más grandes de América, han desaparecido del mapa todos los grandes bancos de inversión americanos a través de bancarrotas (Lehman), comprados por otros bancos (Merril) o viéndose forzados a convertirse en bancos de depósitos y pasar por el aro regulatorio (Goldman y Morgan Stanley) y el congreso americano ha primero rechazado y luego aprobado la mayor intervención en la economía americana que se recuerda. La gente por aquí ya ha dejado de hacer comparaciones con la crisis de las puntocom y se ha puesto a desempolvar los estudios sobre la gran depresión de los años 30. 
 
Las cosas están pero que muy feas en la economía pero para muchos, empezando por Matt Damon, hay un riesgo aun mayor:



El amigo Matt no está contento con Sarah porque no cree en los dinosaurios y él sí. Además menciona que no tiene experiencia porque sólo ha sido alcaldesa de una ciudad de diez mil habitantes y gobernadora de Alaska durante dos años. Veamos que piensa Karl Rove, el cerebro detrás de la exitosa administración Bush. 
 


Pero, ¿quién en realidad Sarah Palin? ¿A qué dedica el tiempo libre? ¿Qué periódicos lee para informarse?
 

 
Vale, puede que no lea mucho los periódicos pero seguramente es porque su apretada agenda internacional se lo impide: 
 


Y lo mejor de todo... su explicación del efecto del plan del Secretario del Tesoro Paulson en la economía... 


 
En fin, parece que en las últimas semanas McCain ha perdido bastantes puntos respecto a Obama y los demócratas suelen ganar las elecciones en tiempos de crisis. Hasta noviembre no lo sabremos pero para mi, McCain, que había comenzado la campaña con un perfil independiente y tratando de desmarcarse de Bush, se ha pegado un tiro en el pie con Palin. Se comenta que el quería elegir a Lieberman, un demócrata convertido en independiente y que el ala más conservadora del partido republicano se negó en redondo y le dijo que o Huckabee o Romney. A lo que McCain respondió en el último momento tirando por la calle del medio: mujer joven desconocida y muy conservadora en lo social. Un desastre que de 300 millones de americanos, se haya colado entre los cuatro que se disputan las posiciones de poder más importantes del mundo alguien que no sabe nada de economía, que cree que el mundo fue creado hace cuatro mil años y que no ha salido nunca del país (se hizo el pasaporte hace siete meses). 

martes, 7 de octubre de 2008

Bangladesh 4: Con un poco de retraso

Bueno, no he tenido mucho tiempo para escribir desde que volví a Nueva York y mis lectores se enfadan si empiezo a hacer trampas con las fechas en las que publico las entradas. Así que voy a utilizar esta última entrada bengalí para poner un un vídeo sobre la organización para la que estuve trabajando en Bangladesh. 
 
Hace un año PBS hizo un documental de media hora muy bueno sobre ellos con narración de Morgan Freeman, y comentarios de Yunus, el padre de la idea, y Jeffrey Sachs, uno de los economistas de desarrollo más influyentes (también famoso por ser amigo personal de Bono,el de U2). En Internet sólo he conseguido encontrar un extracto: 
 
 

domingo, 31 de agosto de 2008

Bangladesh 3: Old Dhaka Finale

Tras una hora perdido por Old Dhaka y tras cruzar un bonito aparcamiento de rickshaws junto a un vertedero, acabé llegando al río. La imagen era bastante chula. El río tiene unos 200 metros de ancho y sólo hay un puente que lo cruza. Por unas cuantas takas puedes coger una de las cientos de pequeñas barcas a remo que lo cruzan. Lentamente, el barquero sentado en la parte de atrás impulsa la barca hacia delante introduciendo el remo en el agua y moviéndolo con las manos o con los pies como si se tratara de un gondolero veneciano. Las barquichuelas se cruzan a cada rato con grandes barcazas que bajan y suben por el río continuamente. Al bajar van tan cargadas de arena que apenas asoman medio metro de casco por encima del agua, y al subir, vacías, muestran sus panzas cuadradas.
 


 

En las orillas, grupos de niños se tiran al agua desde los muelles o desde las barcazas abandonadas mientras mujeres y hombres se lavan en el agua turbia. Un poco más allá, tras dejar a un lado el Palacio Rosa, se encuentra la terminal de barcos de pasajeros en la que puedes embarcarte para ir a Khulna y los manglares de Sundarbans, a ver al tigre de Bengala. A mi no me daba tiempo a ir y volver porque el viaje de ida son sólo 150 km pero dura ¡¡30 horas!!
  
Lo llaman Rocket (en serio...)

Después de un rato a la orilla del río y para evitar zambullirme de nuevo en el caos de la ciudad, decidí tomarme un descanso y me cogí un rickshaw hasta una cafetería que recomendaban en la guía. Me tomé un té estilo Bangladesh, dulce y denso porque hierven las hojas de té directamente en la leche, y traté de charlar un poco con los camareros. Poca gente en Dhaka habla inglés pero en cuanto te ven, están encantados de chapurrear contigo. Son en general muy simpáticos y curiosos, miran muy fijo a los ojos y cuando empiezan a preguntar no paran: nombre?, país?, trabajo?, qué estudias?... Lo mejor de todo fue cuando les dije que era español..."Ahhh...very good football champion...Torres, Casillas". Hasta en Bangladesh... quién lo iba a decir.
 
Una vez terminado el té, me fui a Hindu St., la calle de los artesanos. El principio no es muy alentador, hay un par de talleres donde labran lápidas, todas iguales y redonditas. Más adentro se pone más interesante: un taller de guitarras, otro donde hacen collares y pulseras a partir de conchas y, de repente, un taller donde un dhakeño con el torso desnudo y el lunghi enrollado en la cintura, se afana en dar forma al quinto brazo de un dios hindú hecho con barro mezclado con hierba. Tras un par de dudas, entré en el taller lleno de esculturas con cabeza de elefante a medio terminar. Uno de sus colegas me trajo té y me ofreció un taburete y allí me quedé un rato embobado con el artista. Al cabo de un rato seguí mi visita, no sin antes sonreír mucho y decir “Thank you” muy despacio varias veces. 
 
El artista

Al salir estaba empezando a anochecer y en el aire se entremezclaban las voces amplificadas de decenas de muecines que llamaban a la oración. Un poco más allá, un montón de zapatillas y alpargatas se amontonaban junto a una puerta desde la que se vislumbraba un sala blanca donde decenas de hombres se arrodillaban, hundían la cabeza en el suelo y volvían a levantarse una y otra vez en perfecta coordinación. Di el día por terminado, me cogí un tempo de tres ruedas y me volví al hotel.

lunes, 25 de agosto de 2008

Bangladesh 2: Old Dhaka

Yo creía que conociendo un poco Marruecos, un poquillo de África sub-sahariana y algún que otro país latinoamericano, uno estaba preparado para viajar por el resto del mundo sin muchas sorpresas. Pues no… “El sur de Asia es otra cosa” como dice mi colega de proyecto que llegó un día más tarde que yo. Gaurav, indio mumbai-ense (mumbai-tarra?) lo tiene claro: “Esto es muchísimo peor que Mumbai”.
 
La parte vieja de Dhaka es muy pobre y está muy sucia. El aire mezclado con el humo de los motores y el polvo de las calles se pega en la garganta y escuece en los ojos. La basura se pudre en plena calle y el hedor se mezcla, dependiendo de la zona y de la hora del día, con el tufo a sudor, a fritanga o a keroseno. En algunas calles, una canaleta de hormigón a uno de los lados hace las veces de alcantarillado, en el que flotan desperdicios varios, restos de comida y alguna que otra rata muerta. Además, hay poco que ver… un par de palacios y mezquitas que a duras penas entrarían en las visitas guiadas si estuvieran en Marrakech o en Fez. Prácticamente no hay turismo, y prueba de ello es que no me crucé con un solo extranjero desde que salí del hotel hasta que volví, hecho polvo, ocho horas después.
 
Dhaka es una ciudad intensa, un caos amorfo para el observador que no alcanza a discernir una lógica para tantos movimientos, sonidos y olores. Las sensaciones se agolpan: las bocinas de los autobuses y de los tempos (motoretas de tres ruedas), los gritos, el cruce caótico entre la gente a pie, las bicicletas y los rickshaws, los olores…
 
 Desde el hotel... la parte tranquila de la ciudad
 
Tras cuarenta minutos de traqueteo en tempo para acercarme al centro, y después de comerme un arroz con pollo con dos botellas de agua por 100 taka=1euro, empecé mi visita iniciática con las ruinas de Fort Labagh: una mezquita y un par de templos. Aquí, como en otros sitios, los guías aparecen de repente. Aunque repitas varias veces que no necesitas su ayuda para interpretar cuatro vitrinas mal iluminadas con tres cuchillos roñosos y una vasija china, ellos te explican diligentemente la importancia de los objetos sin menoscabar en detalles. “Sir, this very important knife… yes…Sir …very old… and this Chinese vase, also old, very very”. Y aquí, como en otros sitios, también te acabas yendo con cara de tonto y con unas cuantas perras menos.
 
Un remanso de paz... cuidado con los guías

Después de Fort Labagh me adentré en la ciudad vieja (digamos que me perdí pero sabiendo más o menos donde estaba). La Dhaka vieja recuerda un poco a las medinas: a los lados de la calle principal se abrían callejuelas sinuosas en todos los ángulos posibles y en todos los portales se ve gente trabajando en algo: un tipo soldando un cuadro de bicicleta, otro cortando y aplanando grandes bidones de gasoil para vender las planchas de metal, un grupo agolpado junto a una pared en la que han pegado las cuatro páginas del periódico del día. Si en este momento tu mente está mostrando una imagen idílica de la ciudad, vuelve a leer el segundo y tercer párrafo de la entrada las veces que sean necesarias para hacerla desaparecer.
 
Arquitectura alternativa en Dhaka
 
Todavía queda medio día... mañana sigo. Por cierto, estaban anunciando la segunda y tercera partes de la peli de Dollywood en la calle:
 

sábado, 23 de agosto de 2008

Bangladesh 1: La llegada

Después de las duras críticas recibidas por publicar mis aventuras congoleñas con dos meses de retraso y con la fecha cambiada (tengo lectores muy exigentes...; ), voy a intentar contaros como me va por Bangladesh mientras estoy por aquí. La razón del viaje: estoy haciendo un pequeño proyecto de consultoría para Grameen Shakti, una empresa especializada en energía sostenible rural que forma parte del conglomerado de Grameen Bank, el banco de microcréditos fundado por Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz en el año 2006. 
 
El miércoles por la noche salí de Nueva York con dirección a Dubai en un flamante A-380, el superjumbo que tantos quebraderos de cabeza le ha costado a Airbus. Por dentro, no parece tan diferente a otros aviones de largo recorrido, siempre que te olvides de que tiene un piso completo encima. Tras doce horas en la troposfera, tres películas (No Country for Old Men y Iron Man: Bien; 10 000 BC: Muy mala) y un par de cabezadas largas, llegamos a Dubai donde me esperaban seis horas de espera. No pude salir a ver la ciudad así que me dediqué a pasear por el gigantesco centro comercial con pistas y aviones que en Dubai llaman aeropuerto (el duty-free tiene más cajeras que un Carrefour), a dormirme por las esquinas y a perder y volver a encontrar mi maleta cuando tras diez minutos de paseo me di cuenta de que me "faltaba algo". 
 
Tras cuatro horas más de avión y dos cambios de presión más, que junto con el constipado con el que salí de Nueva York me acabaron de taponar de manera permanente los oídos, llegué por fin a Dhaka medio sordo, medio dormido y medio atontao. Y encima me quedaban por delante otras doce horas despierto (hasta un total de 48 sin probar una cama) porque llegaba a Dhaka por la mañana y meterme a dormir me podía condenar a una semana de jet-lag. El aeropuerto de Dhaka, después de estar en Kinshasa hace tres meses, me impresionó: salimos del avión por un finger y la terminal estaba llena de anuncios de bancos, empresas de móviles y oficinas de cambio. Desde luego se parecía más a la Terminal 1 de Barajas que al N'Djili International Airport de Kinshasa. 
 
Tras hacer la cola de los pasaportes junto con los trabajadores bengalíes que volvían de Dubai con grandes bolsas del duty-free, salí del aeropuerto. La imagen fuera se parecía más a lo que me estaba esperando. Bajo un calor y una humedad sofocantes, cientos de personas se agolpaban contra las rejas que separaban la entrada del aeropuerto del exterior. Allí me estaba esperando el transporte del hotel y tras media hora de zigzagueo entre autobuses, taxis de tres ruedas y rickshaws a pedales llegamos al hotel. En la habitación, el aire acondicionado a todo trapo y la tele encendida con una película seguramente de Bollywood (Bombay), o puede que de Dollywood (Dhaka). A pesar de la sobreactuación, el inteligente uso del zoom, los bigotes, el flequillo del general y el juez, que es clavadito a Antonio Ozores, no me enteré de mucho. Os lo dejo a vosotros, a ver si os enteráis de algo. 
 

 
A pesar del interés de la película y de la tentación de echarme a dormir, me cogí la cámara de fotos y la Lonely Planet y salí a la calle. Paré a un taxi de tres ruedas y tras probar dos o tres nombres de sitios en la Dhaka Vieja, conseguí hacerme entender. En las ocho horas siguientes no vi a un sólo extranjero y disfruté/sufrí la experiencia turística más auténtica de mi vida. Mañana os lo cuento. 
 

martes, 12 de agosto de 2008

Cricket y otros deportes británicos

Me tomo un descansito del duro estudio para mis finales veraniegos para colgar un par de cosillas curiosas. El otro día estuve jugando al cricket, ese gran deporte inglés. Los indios y pakistaníes de la universidad organizaron un campeonato y allí nos fuimos todos vestidos de blanco a pasarnos 8 horas en la pradera. Como os podréis imaginar había dos tipos de jugadores. Los súbditos de Isabel II que sabían jugar (ingleses, indios, pakistaníes, sudafricanos...) y el resto del mundo (en especial americanos y europeos continentales) que no sabíamos.
 
Fue un día muy divertido y el cricket, aunque parezca raro, es un deporte muy entretenido. Si además los equipos son parejos (el mismo número jugadores provenientes de la Commonwealth en cada bando) el final de los partidos es muy emocionante. Hay que tener cuidado con la bola y no tratar de pararla con la tibia, sin embargo, tengo un moratón que me dura todavía (3 semanas después!!!)
 
 
Los holandeses, cuando recibieron la invitación para unirse al partido de cricket, mandaron este video de un programa holandés sobre un (supuesto) deporte inglés... Bastante divertido..